Traducir documentos no tiene por qué ser caro. Es tiempo de rebajas y todos queremos conseguir chollos, pero tienes que asegurarte de que lo barato no te salga caro. ¿Qué debes tener en cuenta?

Acaba de comenzar el nuevo año y es tiempo de proyectos. Por ejemplo, tu empresa aborda la internacionalización o abre un nuevo mercado exterior, o vas a ir a trabajar o estudiar al extranjero.Tanto si vas a necesitar un traductor en inglés o tienes que traducir tus documentos a cualquier otro idioma, como francés, alemán, italiano, etc. cuenta con este coste, que debe ser ajustado a la calidad que vas a recibir.

¿Precio de la traducción por palabra o por proyecto?

Ambas opciones son correctas. Es de uso muy común aplicar tarifas por palabra (ya sea del texto traducido o del texto original), pero hay documentos que presentan unas características generales que permiten determinar un precio fijo.

Podemos mencionar la traducción de título universitario o de documentos de identidad, por destacar algunos.

Un profesional o una agencia especializada no tendrán ningún inconveniente en facilitarte un presupuesto antes de comenzar el trabajo y el trato será más fluido desde el principio.

Solicita un presupuesto personalizado para tu trabajo de traducción. Así tus costes estarán claros desde el principio y evitarás sorpresas.

Un traductor localiza, pero solo cuando tiene que hacerlo.

Ya hemos comentado en otras ocasiones que una de las tareas que un traductor realiza, además de la traducción, es la localización. Hay multitud de áreas en las que es imprescindible porque el lenguaje (incluso tratándose del mismo idioma) es distinto según la parte del mundo en que se produzca la comunicación. Es muy fácil de ver en el comercio porque el mismo producto puede nombrarse de modo diferente según la zona y, por supuesto, el idioma. Esto mismo ocurre con las películas o los videojuegos.

Sin embargo, hay textos cuya precisión debe ser máxima, por no decir extrema, porque cualquier “adaptación” puede suponer cambiar el sentido de una acción o una negociación (es el caso de textos legales o jurídicos, de ahí la razón de ser de la traducción jurada), o crear un problema sanitario, incluso poner en riesgo la vida de personas (pensemos, por ejemplo, en los efectos secundarios de un medicamento que estuvieran mal indicados en un prospecto).

Exige rigor a tus traducciones cuando sea necesario, y flexibilidad cuando sea preciso.

Tu traducción tiene que ser original.

Uno de los factores que influyen muy positivamente en el posicionamiento de cualquier negocio en Internet, particularmente en buscadores, es el contenido. Éste es una pieza fundamental de la comunicación digital de las marcas. Por eso tiene que ser original y aportar valor para quien lo consume. Los profesionales de Marketing saben muy bien que copiar cualquier texto de otra página o fuente digital no solo está mal visto, sino que es una fuente de penalización SEO, que perjudica tanto a la imagen y reputación de cualquier empresa, como a su posicionamiento.

Esto, por supuesto, es extensivo a la traducción por la misma razón que para un texto en el idioma de origen. Un traductor poco profesional o inexperto puede caer en la tentación de elegir un contenido aparecido en otro medio y copiarlo. Esto resultaría especialmente grave si, por ejemplo, se tratase de la web de un competidor que siendo del mismo sector tratará una temática similar.

Asegúrate de que los textos traducidos que recibes son originales. Solo un traductor profesional puede garantizarlo.

Un traductor traduce, pero tu negocio es tuyo.

Este caso preferiríamos no tener que mencionarlo, pero es más frecuente de lo que parece que a un traductor se le pida improvisar a la hora de traducir textos por falta de información. A veces es el propio cliente quien toma decisiones de internacionalización precipitadas y espera que el traductor solvente con su texto sus carencias sobre el negocio en el extranjero. En otras ocasiones son los intermediarios, agencias estratégicas o de marketing, que tampoco conocen el mercado internacional.

Por tanto antes de llegar a este punto, define correctamente la estrategia de tu negocio. Y si tienes dudas y el traductor te promete solventarlas sin contar contigo, desconfía, salvo que estés seguro de que conoce sobradamente la temática y el sector.

No dejes que ningún intermediario decida sobre el corazón de tu negocio, ni en tu idioma, ni en el de una traducción.

Ahora ya tienes unos cuantos argumentos que te ayudarán a elegir agencia de traducción para tus trabajos. Solo nos queda desearte lo mejor para tus proyectos del año que acaba de comenzar.

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